Enfermedades Virales

HIV (Virus de Inmunodeficiencia)
El SIDA es una enfermedad infecciosa causada por un virus denominado Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH o HIV) o virus del SIDA. Una enfermedad infecciosa es aquella que es causada por un germen y que puede transmitirse de una persona a otra. Un virus es una pequeña partícula infecciosa que sólo puede vivir como parásito de las células del organismo, donde se multiplica. Fuera de las células sobrevive con dificultad y durante poco tiempo.

El HIV tiene la particularidad de atacar a los linfocitos CD4 que son los directores de nuestro sistema de defensa. Inicialmente el HIV permanece en estado latente, es decir, "dormido" dentro de los linfocitos. En algunos casos, al cabo de un tiempo, a menudo años y por causas aún no bien determinadas, el virus se empieza a multiplicar, es decir, se
"despierta" y comienza a destruir los linfocitos. De esta forma, el HIV debilita progresivamente el sistema inmune, logrando que nuestro organismo no pueda luchar adecuadamente contra diversos agentes infecciosos como bacterias y otros virus.

Esta enfermedad se trasmite principalmente por contacto sexual, así como a través de transfusiones sanguíneas y por el contacto entre fluidos corporales como el semen y fluidos vaginales.

Prevención: La manera más simple de prevención es utilizando el condon durante una relación sexual, así como el uso de jeringas nuevas y esteriles durante cualquier tipo de inyección.


Hepatitis C
Es una infección producida por un virus denominado el virus de la Hepatitis C el cual se hospeda dentro de las células del hígado, además de encontrársele también en la sangre. Esta infección afecta a más de 170 millones de personas en todo el mundo, y se sabe que existen al menos 1 de cada 10 personas infectadas por este virus a nivel mundial.

El virus puede producir una infección aguda, que muchas veces es asintomática. √âsta se puede cronificar en un 50-70% de los casos. Un 20% de los pacientes progresará a cirrosis en los 10 años posteriores al contagio. Muchos casos de hepatitis C se diagnostican en pacientes sin síntomas que no recuerdan haber pasado una hepatitis aguda. A veces el diagnóstico se hace cuando los pacientes van a donar sangre o si se realizan análisis de rutina.

El virus se contagia fundamentalmente a través de la sangre, pocas veces por relaciones sexuales y excepcionalmente de madre a hijo. En bastantes ocasiones se desconoce el modo de contagio.





Hepatitis B
La hepatitis B como su nombre lo indica es producida por el Virus de la Hepatitis B.   Es una enfermedad muy común en donde se estima que existen aproximadamente 300 millones de personas a nivel mundial con una infección crónica en el hígado. Durante una infección con este virus se puede producir cirrosis o carcinoma hepático. La manera más frecuente de contagio es a través de trasfusiones sanguíneas, o por contacto de derivados sanguíneos. A pesar de su severidad, esta enfermedad se puede prevenir por medio de vacunación durante la infancia. En personas adultas que padecen hepatitis B, pueden ser tratadas con éxito con Interferon.










Virus de Papiloma Humano (HPV)
Los virus del papiloma humano (VPH), o papilomavirus, son un grupo de más de 100 tipos de virus. Se les llama papilomavirus porque algunos tipos pueden causar verrugas o papilomas, o cancer. Los papilomavirus que causan las verrugas comunes que crecen en las manos y en los pies son del tipo 6 y 11 y  son diferentes de los que causan formaciones en la garganta o en el área genital, los cuales  los tipos más frecuentes son 16, 18, 31, 33, 35 45, 55. Los virus más agresivos en México y que ocasionan el mayor número de cáncer cervicouterino son los tipos 16 y 18.Estimándose que existe 2 muertes cada dos horas en nuestro país debido a esta enfermedad. Más de 30 virus del papiloma humano, de más de 100 tipos de VPH, pueden pasarse de una persona a otra por medio de contacto sexual. Aunque los VPH son transmitidos generalmente por contacto sexual, los médicos no pueden decir con certeza cuándo ocurre la infección. La mayoría de las infecciones de VPH aparecen y desaparecen en el transcurso de unos pocos años. Sin embargo, algunas veces la infección del VPH se mantiene por muchos años, causando o no anormalidades en las células.






Chlamydia Trachomatis
Es la más común de las enfermedades de  transmisión sexual en los países occidentales y su diagnóstico en  muchas mujeres es difícil, ya que es asintomático. Esta enfermadad es producida por bacterias conocidas como Chlamydias, las cuales son responsables de una  amplia serie de procesos inflamatorios crónicos y progresivos; en estos se incluye el tracoma, uretritis, cervicitis, epididimitis, embarazos ectópicos, enfermedad inflamatoria pélvica e infertilidad.

A pesar de que las mujeres pueden producir anticuerpos contra estas bacterias, en muchas ocasiones no son capaces de detener la infección provocando serios problemas en el tracto vaginal. Su diagnostico certero y oportuno permite a los médicos ginecólogos atacar el problema y recetar el antibiótico adecuado para su eliminación.








Mycobacterium Tuberculosis
El Mycobacterium tuberculosis es la bacteria que causa la Tuberculosis. Esta enfermedad se transmite de una persona a otra. La bacteria viaja del pulmón de una persona enferma hasta el pulmón de otra que esté cerca, a través de gotas microscópicas de fluidos producidos por el pulmón (tos y estornudos). Una vez en el pulmón, la bacteria genera la infección. A pesar de que las personas se pueden infectar hay un alto porcentaje que pueden producir anticuerpos y evitar que la infección prosiga. Sin embargo el Mycobacterium tuberculosis puede mantenerse vivo en el cuerpo por muchos años, pero solo puede activarse (por ejemplo, causar tuberculosis) una vez que el sistema inmunológico se daña. Lo cual requiere especial atención  y mas que nada se necesita el uso de antibióticos para eliminar a la bacteria. De otro modo en alguna situación de baja de defensas  la bacteria se multiplica ocasionando los síntomas de la tuberculosis.En tre los síntomas más comunes son; los sudores nocturnos, los escalofríos, la pérdida de peso, la fiebre y la fatiga. Por lo tanto se recomienda un diagnostico oportuno, sobre todo en personas de la tercera edad.







Rotavirus
El rotavirus es la causa más común de diarrea grave en bebés y niños. Es sumamente contagioso, y la mayoría de los niños se infectan antes de los 2 años de edad. La preocupación más grande es evitar la deshidratación como resultado del exceso de pérdida de fluidos. Esta enfermedad es causada por el virus de Rotavirus Humano.

Normalmente los bebés puede contagiarse con el rotavirus en cualquier época del año, pero es mucho más frecuente de noviembre a abril. El virus generalmente se adquiere cuando el niño se lleva los dedos a la boca después de tocar algo contaminado con las heces de una persona infectada.

El niño manifestará diarrea líquida, fiebre, náuseas y vómitos. Las náuseas y la fiebre por lo general desaparecen en unos dos días, pero la diarrea puede durar hasta siete días. Los antibióticos no son efectivos contra una infección por rotavirus. La preocupación más grande es evitar la deshidratación como resultado del exceso de pérdida de fluidos en la diarrea. El niño puede contraer la infección más de una vez, aunque los brotes de esta enfermedad tienden a ser más leves que el primero. Para contrarestarlo se requiere que el bebe tome líquidos con sal y azúcar y muy frecuentemente se emplea suero para evitar su deshidratación

La manera de evitar estas infecciones es con el cuidado de la higiene en los bebes. Aunque hoy en la actualidad existe una vacuna que se les puede aplicar en los primeros meses de vida.


Neisseria Gonorrhoeae
La gonorrea (gonococia, blenorragia o blenorrea) es una enfermedad infecto contagiosa específica del ser humano y transmitida por medio de las relaciones sexuales Habitualmente se trata de una infección del cuello del útero o de la uretra, que puede afectar a las glándulas y órganos vecinos. La infección sobreviene tras relación sexual con una persona infectada por el microorganismo denominado Neisseria gonorrhoeae. La infección inicial puede estar localizada fuera de los órganos genitales ojos (conjuntivitis y oftalmía), ano (anorrectitis), boca (faringitis), etc.

Su propagación y severidad depende de las características del huésped (enfermo) y del agente infeccioso. Sus formas de manifestar se pueden ser múltiples: Infección Asintomática (sin síntomas):uretra, recto, endocervix, faringe. De ello depende que se haga un buen diagnostico para contrarestar la infección con el antibiótico más adecuado recomendado por el médico.







Rubella

Esta enfermedad es transmitida por un virus muy contagioso, llamado Virus  de la Rubella. Esta enfermedad se transmite entre personas a través de estornudos, tos o el contacto con superficies contaminadas (pañuelos, vasos, o manos). La posibilidad de que una persona no vacunada adquiera la enfermedad si convive con alguien que la tiene es del 90 por ciento. Cuando el virus se introduce en el organismo, pasa a la sangre atacando a los glóbulos blancos, que a su vez transmiten la infección a las vías respiratorias, la piel y otros órganos. Una vez que se padece la enfermedad, el paciente adquiere inmunidad permanente, por lo que no vuelve a ser atacado por el virus.
A su vez, una persona infectada por el virus de la rubéola puede transmitir la enfermedad a otras personas dos días antes de que los síntomas se muestren, no desapareciendo el riesgo de contagio hasta una semana después de la aparición de los signos de la enfermedad.

El diagnóstico de la rubéola es difícil ya que las erupciones en la piel suelen ser poco intensas y de escasa duración. No obstante, se puede conocer mediante un análisis de sangre si la persona ya ha padecido la enfermedad y por tanto es inmune.

La rubéola se caracteriza por la aparición de pequeñas erupciones en la piel de un color rosáceo que se inician en la cabeza y progresan hacia los pies, haciéndose más intensa en el tronco, que no provocan picores ni molestias y suelen desaparecer en pocos días.

Los síntomas de la rubéola son bastante similares a los de un síndrome gripal, con malestar general, fiebre poco intensa, enrojecimiento de los ojos, dolor de garganta (faringitis) e inflamación dolorosa de ganglios alrededor de la nuca y en la región posterior de las orejas.

Mientras que en los niños la rubéola casi no ocasiona síntomas graves en los adultos que la padecen, que pueden sufrir otras patologías más graves provocadas por bacterias, como neumonía o encefalitis (en uno de cada 1000 casos). Esta última consiste en una infección que afecta al cerebro y conlleva un riesgo inmediato de coma, retraso mental a largo plazo, epilepsia e incluso muerte del paciente.

La vacuna triple vírica, que protege frente a la rubéola, el sarampión y las paperas, se muestra eficaz en casi la totalidad de las personas a las que se le administra. Es una vacuna combinada que se recomienda en la niñez. Es aconsejable administrar la primera dosis cuando el niño cumple 15 meses, aunque en algunos casos no proporciona la inmunidad adecuada, por lo que se suele facilitar una segunda dosis antes de la escolarización (entre los cuatro y los seis años) o antes de la adolescencia (entre los once y los trece años). En cualquier caso, también se recomienda la vacunación en personas adultas que no recibieron la inmunización durante la infancia.



Rubéola
Rubeola y el embarazo:
Los problemas más graves asociados a la rubéola suelen presentarse en mujeres embarazadas que contraen la enfermedad durante la gestación o en los meses anteriores al embarazo. En estos casos existe un alto riesgo de que el feto se contagie y desarrolle el Síndrome Congénito de la Rubéola, que puede provocar la aparición de defectos congénitos en el niño, tales como pérdida de visión y ceguera, pérdida de audición, patologías cardíacas, retraso y parálisis cerebral o dificultades a la hora de empezar a caminar.

Los bebés con este síndrome pueden presentan bajo peso al nacer, diarrea, neumonía y meningitis. Las primeras 8 semanas de gestación son las más susceptibles para el feto, con mayor probabilidad de defectos congénitos, ya que es una época muy importante del crecimiento fetal, con numerosos órganos y sistemas en pleno desarrollo, que pueden verse dañados por el virus.

Los especialistas recomiendan que las mujeres en edad fértil estén inmunizadas contra la enfermedad para evitar el Síndrome Congénito de la Rubéola, o someterse a un análisis antes del embarazo con el fin de detectar la presencia de anticuerpos (defensas) contra la rubéola. La vacuna no se debe administrar durante el embarazo ni en los tres meses anteriores a la concepción.



Cytomegalovirus

Este virus ocasiona normalmente infección de los ojos llamada retinitis. Es la enfermedad que con más frecuencia causa ceguera en las personas con SIDA. La infección CMV del colon se llama colitis. El CMV también puede atacar a los pulmones, el cerebro, el hígado y otros órganos.

Las personas con retinitis CMV pueden tener visión borrosa, cambios inusuales en la vista o ver pequeños puntos móviles llamados flotadores. También pueden sentir como si una sombra hubiera caído sobre sus ojos. Las personas con colitis CMV pueden tener diarrea, dolor abdominal, pérdida de peso, fiebre, pérdida de apetito, o dificultad para tragar. En otras partes del cuerpo, el CMV puede causar neuropatía dolorosa (sensación de picazón en las manos o pies), demencia o ictericia (piel amarilla). Aunque existen tratamientos para el cytomegalovirus, estos no son del todo 100% eficaces, por lo que se recomienda realizar tratamientos frecuentes para tratar de contrarestar al virus.

Este virus puede ocasionar en mujeres embarazadas daños irreversibles en el sistema nervioso de los bebes. Pudiendo darse malformaciones e inclusiva problemas de sordera, aprendizaje y ceguera. Por lo cual se recomienda realizar un diagnostico antes de embarazarse para evitar estos problemas al feto.




Toxoplasmosis

La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa ocasionada por un parásito, el Toxoplasma gondii, protozoario intracelular obligado.

La toxoplasmosis puede ser aguda o crónica, sintomática o asintomática. La infección aguda recientemente adquirida suele ser asintomática en niños mayores y adultos; y en caso de presentar síntomas y signos (enfermedad aguda) estos suelen ser de corta duración y autolimitados. En la mayoría de los casos persiste como quistes en los tejidos pero la persona no suele tener manifestaciones clínicas (infección crónica), pero en otros casos se presenta con formas clínicas persistentes o recurrentes (enfermedad crónica).

El parásito se presenta bajo tres formas diferentes: trofozoíto (antes taquizoíto), quistes tisulares y ooquistes. Estos últimos sólo se producen en los intestinos de los huéspedes definitivos.

El ciclo vital del Toxoplasma tiene como huésped definitivo al gato, o miembros de su familia, que tras ingerir alguna de las formas del parásito sufre en las células epiteliales de su intestino un ciclo asexual y luego un ciclo sexual, eliminándose en sus heces millones de ooquistes. Cuando estos esporulan se vuelven infecciosos pudiéndose infectar otros animales por su ingestión. Por debajo de 4 grados C, o por encima de 37, no se produce la esporulación y los ooquistes no son infecciosos.

Con Ttoxoplasmosis se pueden infectar animales herbívoros, omnívoros o carnívoros, incluyendo casi todos los mamíferos. En la carne destinada a consumo humano es frecuente la presencia de quistes tisulares. Los invertebrados como moscas y cucarachas pueden contribuir a la difusión de los ooquistes. Estos pueden mantenerse infecciosos durante mucho tiempo en la tierra húmeda.

Esta enfermedad no es muy común y grave en las personas, pero puede ser muy riesgoso para las mujeres embarazadas, ya que al tener contacto con gatos por primera vez, el parasito puede dañar al feto provocando malformaciones congénitas, así como daños irreversibles en el sistema nervioso.

Se recomienda realizarse un estudio sobre la posible infección por Toxoplasmosis antes de embarazarse.